Lectura en casa

Algo que siempre me ha apasionado de verdad es leer. Fui de esas niñas que leían y leían y leían. Muchas de las cosas que sé las aprendí en los libros. Y siempre desee que Dana tuviera el mismo gusto por los libros. Cuando estaba en mi pancita, mi Guzmán le leía Cien años de soledad y así pasábamos un rato antes de dormir. Y antes de nacer ya nos habían regalado algunos libros para ella, claro, mi mamá. Desde que nació le leemos antes de dormir. Primero sus mini libros, luego cuentos de princesas. Y a sus pocos meses ya identificaba algunas cosas de los libros y sonreía o señalaba. Así fue teniendo más y más libros para niños y siempre le gustó que le leyéramos al anochecer. 
Muchas personas han contribuido en la formación de su biblioteca.
Y últimamente hemos estado leyendo una colección de clásicos para niños de Editorial Época. Tiene 20 libros, entre Don Quijote de La Mancha, Mujercitas, Drácula, El retrato de Dorian Grey, etc. hemos ido conociendo historias muy interesantes y estamos por terminar de leer todos los libros.
Las historias están cortas, tienen pocas imágenes, pero a Dana le han encantado. Ella fue escogiendo qué libro deseaba que leyeramos, y cada noche le leíamos un capitulo, a veces más (cuando eran capítulos cortos) y a veces menos (cuando el capítulo era extenso o se quedaba dormida).
Ahora toma de vez en cuando algún libro y empieza a relatar lo que recuerda, es sorprendente el nivel de detalle que puede describir en algunas historias.


Curiosidades de nuestra experiencia:
El primer libro que leímos fue el de Mujercitas.
El Diario de Ana Frank fue el más sufrible. De hecho, el final se lo leyó mi Guzmán y omitió una parte. Es que Dana deseaba con todas sus fuerzas que la guerra terminara y Ana volviera a la escuela.
Pinocho me cayó muy mal, no podía creer que capítulo tras capítulo desobedeciera tanto. La verdad ese niño tenía serios problemas de conducta.
Drácula no podíamos dejar de leerlo. Dana estaba emocionadísima, y decía "Lean más del vampirito".
El de Alicia en el país de las Maravillas, fue releído. Cada noche Dana pedía que leyera papá o mamá alternando y siempre era el mismo capítulo. Pero le encantó.
Corazón. Diario de un niño fue el sufrimiento de mi Guzmán. No podía creer tanta desgracia. 
Mi Guzmán y yo no habíamos leido algunas historias como La isla del Tesoro, Los viajes de Gulliver, Ivanhoe o 20 000 leguas de viaje submarino. Ahora ya conocemos un poco más de ellas.
Y la verdad yo sufrí mucho con El llamado de la Selva. 

Ahora veo a Dana y toma un libro y empieza a contarle la historia a Savi. Ella la escucha súper atenta. Es un momento emocionante,
Aún así, Dana tiene un libro favorito que podía leer todos los días: El diario de un gato asesino, de Anne Fine,  de la colección A la orilla del viento. Sí, también fue influencia de mi mamá. Y la verdad, a todos nos encantó Tuffy, el gato.

Espero que cada vez más papás se tomen el tiempo de leer a los niños. Nosotros lo hemos disfrutado muchísimo. No importa que haya biberones o trastes sucios, o ropa sin planchar. No importa que llegue corriendo de zumba para leer, o que esté enferma. Dana espera con tanta ilusión su historia, que hago todo lo posible por leerle para que duerma. El quehacer y mis pendientes, pueden esperar. La lectura de Dana, no. 

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